En una noche tensa y de urgencias para ambos equipos, el Puebla tropezó en casa tras caer por la mínima diferencia ante el León, en un duelo cerrado, estratégico y con pocas concesiones de cara al arco.
El primer lapso dio poco y nada de emociones en los arcos. Los locales buscaron asumir el protagonismo con posesión y volumen ofensivo, pero sin claridad de cara a la portería. Mientras que la fiera buscó aprovechar los despistes en el cuadro enfranjado para generar sus ocasiones de gol, con disparos apenas desviados del arco.
Antes del descanso, Puebla tuvo su mejor oportunidad, un remate dentro del área pasó muy cerca del poste, dejando escapar la ventaja.
En la segunda mitad, León ajustó y comenzó a generar más peligro. Ya que a la hora de juego, un disparo desde fuera del área obligó Gutiérrez a emplearse y hacer una buena atajada para evitar la caída de su marco.

El momento decisivo llegó al minuto 71, cuando Ismael Díaz aprovechó un mal rechace del arquero poblano, que dejó el balón dentro de área chica, que el atacante esmeralda solo empujó para abrir el marcador, silenciando el Cuauhtémoc.
Puebla intentó reaccionar de inmediato,, un cabezazo en el área estuvo cerca del empate, pero salió desviado. Ya en la recta final, el cuadro local se quedó con uno menos tras la expulsión de Pachuca, por un codazo revisado en el VAR’.
Sin más claridad ni contundencia, y con un hombre menos, la franja no pudo inquietar el arco rival el tiempo se agotó y León se llevó los tres puntos de Puebla, metiéndose de lleno en la pelea de puestos por liguilla.

