Sin aspiraciones de liguilla, pero con el orgullo en juego, Santos Laguna encontró respuestas en los momentos clave y firmó un cierre digno del Clausura 2026. Los laguneros se impusieron con autoridad 3-0 a Monterrey en el último partido de la fase regular, en un duelo entre dos equipos ya eliminados, pero donde los de Torreón mostraron mucho más carácter ante unos Rayados completamente inoperantes.

El resultado no movió las posiciones finales: Monterrey terminó en el lugar 14 de la tabla, mientras que Santos no logró abandonar el último puesto. Aun así, en la cancha la diferencia fue clara.
El arranque fue equilibrado, con Monterrey generando la primera de peligro al minuto 15, cuando Joaquín Moxica mandó el balón al fondo de las redes. Sin embargo, el VAR intervino para anular la jugada por fuera de lugar, manteniendo el 0-0. A partir de ahí, Rayados insistió con disparos de Lucas Ocampos y centros constantes, pero sin claridad ni contundencia en el último toque.
Cuando mejor se veía Monterrey, Santos pegó primero. Al minuto 43, Emmanuel Echeverría aprovechó una pelota suelta dentro del área tras varios rebotes y definió para abrir el marcador. Ya en el agregado del primer tiempo (53’), los laguneros ampliaron la ventaja con una jugada espectacular: Aldo López se lució con una chilena sobre la línea para firmar el 2-0, un auténtico golazo.
Para la segunda mitad, Monterrey intentó reaccionar con cambios desde el minuto 60, dando ingreso a Érick Aguirre, Cristian Reyes y Sebastián Rodríguez. Sin embargo, el equipo nunca encontró profundidad ni claridad. Los intentos de Ocampos, Jesús Corona y las jugadas a balón parado terminaron sin generar verdadero peligro.
Santos no dejó escapar la oportunidad y sentenció el encuentro al minuto 72. Tras una gran asistencia de Bullaude, Lucas Di Yorio definió con un disparo potente dentro del área para el 3-0 definitivo. El gol apagó cualquier intento de reacción de Rayados, que cerró el partido con tiros lejanos y centros sin trascendencia.

En los minutos finales, Monterrey tuvo algunas aproximaciones más, incluidos intentos de Ocampos y Roberto de la Rosa, pero ninguno logró inquietar realmente el arco rival.

Santos, por su parte, administró el ritmo hasta el silbatazo final, sellando una victoria que no cambia su lugar en la tabla, pero que sí representa un cierre con dignidad ante su afición.

